
Thousand
Below ha sido uno de la bandas de rock que desde 2017, han estado dando mucho
de que hablar en la escena underground y aunque la banda todavía merece tener más
reconocimiento, este año emergen con Buried In Jade, su cuarto álbum de estudio
que desentierra una joya rara al ser brillante,
compleja y llena de matices. No es solo un disco, es una experiencia que
equilibra lo visceral con lo íntimo y lo devastador con lo reconfortante,
llevando al oyente por un viaje que fluye como un torrente emocional.
En
cada segundo del disco se percibe una intención clara, la de no conformarse con
sonar bien, sino transmitir algo real ya que Buried In Jade no busca
impresionar con virtuosismo vacío ni seguir la corriente de modas pasajeras,
más bien, construye un lenguaje propio donde cada nota, silencio y explosión
sonora cuentan una parte de una historia más grande gracias a que es un
material que respira y late, que sabe cuándo atacar con fuerza y cuándo
detenerse para dejar que el eco de sus emociones hable por sí mismo.
El
sonido que presenta este trabajo es una combinación precisa de fuerza pulida y
atmósfera envolvente ya que la base de subgéneros del rock como el metalcore/post-hardcore, está presente pero aquí, se enriquece con guitarras que van de riffs filosos a
paisajes melódicos etéreos, bajos con un cuerpo sólido que refuerza cada
impacto y baterías que alternan entre la metralla técnica y el golpe controlado
para dar espacio a las voces, las cuales son espectaculares.
Posteriormente,
la producción, un elemento que nunca ha fallado en los discos anteriores que ha
hecho la banda, sigue siendo brutal, limpia y potente, en donde en esta obra,
logran que cada instrumento y cada matiz vocal ocupen su lugar sin perder la
sensación de conjunto, además, en los momentos más pesados, el sonido es
demoledor pero nunca caótico y en los pasajes melódicos, la claridad y el
espacio permiten que las emociones respiren como nunca antes.
También,
las letras destacan como uno de los pilares más poderosos del álbum, cargadas
de una mezcla profunda de vulnerabilidad y resistencia porque se adentran sin
miedo en emociones crudas y universales como la ansiedad, el vacío, la pérdida
y la búsqueda constante de redención. No recurren a artificios ni metáforas
vacías ya que cada palabra se siente auténtica y honesta como si fuera un
reflejo sincero de las luchas internas más íntimas, creando una conexión
inmediata y potente para que el oyente lo sienta al 100%
Cada
canción aporta un matiz distinto al conjunto, Kerosene abre con tensión creciente,
preparando el impacto que tendrá el disco, Palace Of Dread es una descarga de
adrenalina con riffs cortantes y batería explosiva, Save Me (feat. Lø Spirit)
es un respiro emocional que equilibra fragilidad y esperanza, The Quiet And
Cold es introspección pura, con un clima que mezcla calma y amenaza, Los
Angeles y Michelle’s Song son postales íntimas y cinematográficas que aportan
profundidad.
Después,
el resto de canciones como Shake, Feel It Good, Royal Effect, Wrong Again y The
Way Down, elevan de nuevo la intensidad que ha caracterizado al grupo desde su
debut musical, preparando así el cierre del álbum con el track Buried In Jade, el cual
además de ser uno de los más hermosos y desgarradores de Thousand Below,
condensa todo lo que representa, dejando un sabor agridulce que pide
repetir el viaje cuantas veces sean necesarias ya que el disco, es un diamante
en bruto que merece estar en bucle.
Dicho
lo anterior, el resultado es un disco que entiende que la música pesada no vive
solo de breakdowns y agresión, aquí hay matices, atmósferas y pausas que pesan
tanto como los momentos más explosivos. Thousand Below ha logrado sonar grande
y contundente sin perder humanidad, explorando la vulnerabilidad sin renunciar
a la ferocidad, provocando que este álbum sea como una joyita preciosa
escondida bajo capas de tierra y emociones densas, esperando ser descubierta por
quienes se atreven a buscar.
En
definitiva, Buried In Jade es una obra que se adentra en tu memoria y construye
un rincón propio como si encontrarás un diario ajeno escrito con caligrafía de
fuego y agua ardiente en sus momentos de furia que es cristalino en sus pausas
más frágiles, siendo asi un material discográfico que se transforma cada vez
que vuelves a él, revelando detalles ocultos como vetas en una piedra preciosa,
volviéndose música para quedarse, respirarte y seguir vibrando mucho después de
que el último acorde se haya desvanecido.

Este
álbum es un lienzo emocional donde Thousand Below pinta con colores intensos y
contrastantes, desafiando la idea de que la música pesada debe ser monótona o
predecible ya que aquí, hay espacio para la fragilidad e introspección pero
también para la explosión controlada que despierta todos los sentidos. Esa
dualidad convierte a Buried In Jade en una experiencia viva, un organismo que
respira y crece con cada escucha, invitando a quienes se acerquen a descubrir
sus secretos y, sobre todo, a sentir.
Al
final, se presenta como una recomendación sin reservas, consolidándose como uno
de los grandes álbumes del año y una colección musical que invita a sumergirse
en un mundo sonoro lleno de emociones genuinas y contrastes poderosos, además,
para quienes aún no conocen a Thousand Below, este disco funciona como una
puerta de entrada ideal, capaz de captar la atención desde el primer instante y
mantenerla hasta el último acorde porque Buried In Jade es música para escuchar
con el volumen alto y corazón abierto.
Comentarios
Publicar un comentario