En
un escenario donde la ambición se disfraza de oportunidad y el crimen se
convierte en un medio para escalar, Jugada Maestra construye una propuesta que
destaca más por su actitud que por su precisión, apostando por un enfoque irónico
y estilizado que logra atrapar desde el arranque, en la que sin ser
completamente sólida, encuentra su fuerza en una premisa provocadora y en un
tono que equilibra el humor negro con una narrativa elegante, manteniéndose en
ese punto intermedio donde lo atractivo y lo irregular coexisten.
La
historia se centra en Becket Redfellow (Glen Powell), un hombre marcado por el
rechazo de su familia aristocrática quien tras la muerte de su madre, decide
reclamar el lugar y la fortuna que siente que le fueron negados, sin embargo,
para lograrlo, deberá enfrentar a varios herederos se interponen en su camino y
decidido a no quedarse atrás, Becket optara por eliminar uno por uno a quienes
lo separan de su objetivo, haciendo que cada muerte parezca un accidente para así
poder cumplir su meta
Sinceramente
Jugada Maestra avanza como un juego que intenta mantenerse firme a base de
decisiones simples pero efectivas, encontrando en su desarrollo una forma de
sostener el interés sin complicarse demasiado ya que opta por un camino más
funcional que ambicioso, donde lo importante es saber usar las reglas a su
favor, apoyándose en un ritmo constante y en una ejecución que pese a ser
irregular por momentos, logra mantener viva la atención por lo bien que
administra lo poco que decide jugar.
.png)
El
guion es el eje que sostiene toda la experiencia, desde su planteamiento,
construye una premisa lo suficientemente atractiva como para enganchar,
apoyándose en la ambición y el resentimiento como motores principales del
relato ya que hay una intención clara de explorar la mente del protagonista y
justificar sus acciones desde una lógica torcida pero coherente dentro de su
propio universo, lo cual le da una capa interesante que va más allá del simple
juego de asesinatos y la acerca a una sátira con tintes psicológicos.
Durante
su desarrollo, el escrito encuentra aciertos en la manera en que presenta cada
situación, dotándola de cierta creatividad y dinamismo que ayudan a mantener el
interés, los eventos están pensados para sostener el ritmo y evitar que la
historia se estanque y en varios puntos lo consigue gracias a la forma en que
encadena los conflictos, construyendo momentos que aunque no siempre
sorprendentes, sí resultan lo suficientemente efectivos como para mantener la
atención del espectador.
Sin
embargo, conforme avanza, esa misma estructura empieza a evidenciar sus
limitaciones, la repetición en la fórmula narrativa le resta impacto, haciendo
que algunos momentos pierdan frescura y se vuelvan predecibles, además de que
ciertas decisiones se sienten apresuradas o poco trabajadas, sumándole una
falta de profundidad en conflictos que prometían ser más complejos,
especialmente en lo que respecta al desarrollo psicológico del protagonista y
las consecuencias reales de sus actos.
También
se percibe que el panfleto se queda corto en el desarrollo de personajes
secundarios, utilizándolos más como herramientas para avanzar la trama que como
figuras con peso propio dentro de la historia, lo cual provoca que varias
situaciones que podrían haber tenido mayor carga emocional o generar más
tensión, terminen sintiéndose ligeras o incluso desechables, afectando el
impacto general de ciertos momentos clave, sin olvidar que el final es
completamente anticlimático
A
pesar de estos errores, la película logra sostenerse gracias a su tono y
capacidad para no volverse pesada en ningún momento ya que siempre encuentra la
forma de mantenerse en movimiento, apoyándose en su estilo y en su ritmo para
evitar caer en el aburrimiento, lo cual termina siendo uno de sus mayores
aciertos al ser de esas propuestas que aun con sus fallas, se dejan ver con
facilidad y cumplen con su función principal de entretener sin complicarse
demasiado.
Al
final, Jugada Maestra es una película que juega bien sus cartas mientras dura
la partida, apoyándose en una premisa atractiva y en un tono que sabe
entretener pero que al llegar a su última mano, pierde el impacto que prometía,
se disfruta, tiene chispa y deja ver destellos de algo más grande, aunque termina
quedándose en la superficie con un cierre que no está a la altura de lo que
construyó, siendo una experiencia cumplidora pero también de esas que se
desvanecen más rápido de lo que deberían.
Calificación: 7.5/10
Comentarios
Publicar un comentario