An Ending In Itself: Sleeping With Sirens transformando la ansiedad en arquitectura sonora y el dolor en algo que por fin suena a libertad

Tras cuatro años de espera, Sleeping With Sirens estrena su octavo album de estudio llamado An Ending In Itself y  sencillamente es un tremendo discazo y de esos álbumes que aparecen para recordarnos por qué la banda sigue siendo tan especial dentro del rock moderno porque de principio a fin, este LP es todo lo que esperábamos de ellos ya que después de tantos años de trayectoria, la agrupación logra reconocer perfectamente aquello que siempre hizo funcionar al grupo para llevarlo a un nivel de ejecución que se siente más refinado, más maduro y más seguro que nunca.

Después de varios discos explorando distintos caminos, esta etapa reciente de la banda finalmente parece haber encontrado un equilibrio que durante mucho tiempo se sentía difícil de alcanzar, desde How It Feels To Be Lost, Sleeping With Sirens ha mantenido una racha sorprendentemente consistente donde cada lanzamiento ha aportado algo distinto sin perder identidad pero An Ending In Itself transmite una sensación diferente ya que se siente como el momento donde todo termina acomodándose para demostrar que el grupo sigue teniendo una voz propia y todavía conserva esa capacidad de hacer canciones enormes.

Lo más admirable del álbum es que nunca da la impresión de estar intentando perseguir el pasado, no cae en el error de muchas bandas de querer revivir una versión idealizada de sí mismas ni busca copiar tendencias actuales para mantenerse vigente porque aquí, toma fragmentos de distintas etapas de Sleeping With Sirens como la intensidad de sus primeros trabajos, el enfoque melódico de años posteriores y la madurez emocional que fueron construyendo recientemente para convertir todo eso en una obra que se siente completamente natural. 

Desde el apartado sonoro, el trabajo es espectacular, la producción logra encontrar un punto muy difícil entre potencia y claridad, haciendo que cada instrumento tenga espacio para destacar sin que nada se sienta exagerado o saturado, logrando que las guitarras tengan presencia y se conviertan en protagonistas con riffs y capas que aportan mucho carácter, en donde la batería mantiene una energía constante y sostiene gran parte del impulso emocional del disco, mientras que los arreglos más ambientales permiten construir atmósferas que hacen que los momentos explosivos tengan todavía más impacto.

Algo importante a recalcar es que el disco, se adentra en un paisaje emocional donde la mente deja de ser un lugar seguro y se convierte en un escenario en constante movimiento sobre pensamientos que chocan entre sí como olas en una tormenta silenciosa, ansiedad que no siempre grita pero pesa, recuerdos que regresan sin aviso y esa sensación de estar a un paso de romperse sin terminar de hacerlo, en donde en ese caos íntimo, la salud mental aparece como como el corazón mismo de la experiencia, mostrando tanto la fragilidad como la resistencia que conviven en el mismo cuerpo.

La canción principal An Ending In Itself, funciona como el centro emocional y conceptual del proyecto porque además de abrir el tono del álbum, también deja en claro que desde el principio, no será una experiencia construida únicamente sobre energía o nostalgia ya que hay una mezcla muy interesante entre vulnerabilidad, intensidad y sensación de renovación que termina representando perfectamente todo lo que el disco quiere comunicar, siendo una canción que resume de manera brillante el mensaje del álbum al aceptar cierres, atravesar cambios y encontrar algo nuevo del otro lado.

Por otro lado, Forever/Always demuestra que la banda sigue teniendo una enorme capacidad para construir melodías memorables sin sacrificar profundidad emocional porque en este track, hay una sensibilidad especial en la forma en que está escrita que permite que el lado más accesible del disco, nunca se sienta superficial, de hecho, es una de las rolas más desgarradoras del álbum que nos recuerda un poco a segundo trabajo discográfico llamado Let´s Cheers To This y algo que realmente sorprende, es que el nivel no desaparece cuando terminan los sencillos principales.

Canciones como House Of Matches, Waiting For You, Process, Looking Back At Me e incluso Storm Clouds, ayudan a construir un recorrido mucho más completo de lo que parecía a primera vista ya que ninguna se siente colocada únicamente para llenar espacio, más bien todas aportan algo distinto al ritmo emocional del disco puesto que son temas que sirven para bajar revoluciones, recuperar intensidad y que funcionan como puntos de reflexión dentro del recorrido general, provocando que escuchar el álbum completo tenga mucho más valor que simplemente reproducir canciones aisladas.

Y luego está Kellin Quinn porque si hay algo que termina elevando todavía más el nivel general del álbum es el trabajo vocal que entrega aquí porque después de tantos años, sigue siendo una de las voces más reconocibles del rock de esta época y en este disco parece especialmente inspirado, de hecho, su capacidad para pasar de momentos suaves y vulnerables a explosiones emocionales sigue siendo impresionante y probablemente aquí entregue una de sus interpretaciones más completas en muchísimo tiempo, cosa que es de aplaudir gracias a que es un artista que cuida mucho su técnica vocal.

Ahora, quizás el único detalle que deja una ligera sensación de oportunidad desaprovechada, es que el álbum pudo haber sido todavía más pesado, algunos momentos parecen construir el escenario perfecto para breakdowns más marcados o para secciones más agresivas pero nunca terminan de llegar y es que después de algunos adelantos, existía la sensación de que el material apostaría por una dirección todavía más contundente y pese a que sí hay momentos intensos, da la impresión de que en ciertos temas había espacio para empujar todavía más esa energía.

Pero incluso con ese pequeño detalle, el resultado final sigue siendo extraordinario porque An Ending In Itself consigue algo mucho más valioso, sonar como una banda que sigue teniendo hambre creativa, que entiende perfectamente quién es y que todavía encuentra nuevas formas de emocionar, convirtiéndose en un disco con canciones enormes, una producción impecable, letras que conectan y una interpretación vocal extraordinaria que demuestra que esta etapa reciente del grupo está muy lejos de ser casualidad.

En definitiva, An Ending In Itself es el momento exacto en el que Sleeping With Sirens suelta los lastres del pasado para abrazar su presente con una lucidez devastadora ya que este trabajo, transita de la calma acústica a la demolición sonora con un pulso tan cinematográfico que cada tema se siente como el plano secuencia de un recuerdo persistente porque lejos de los ganchos fáciles, la verdadera arquitectura del disco reside en una elegancia sutil, una madurez que te desarma, transformando el ruido en empatía pura y convirtiendo la obra en algo mucho más humano, cercano y resistente al tiempo.

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