El Final De La Calle Oak: Una aventura imperfecta, nostálgica e imaginativa que devuelve el espíritu del cine ochentero

El Final De La Calle Oak es una explosión de imaginación disfrazada de aventura suburbana que termina abriendo la puerta a una historia grande, extraña e impredecible donde la vida cotidiana queda completamente trastocada por acontecimientos que parecen desafiar cualquier lógica y en lugar de limitarse a repetir una fórmula conocida, la película apuesta por una premisa propia y la convierte en un espectáculo que combina aventura, misterio y una marcada sensibilidad por el cine de otra época, en donde más allá de sus tropiezos, sabe despertar curiosidad y hacer que te diviertas de principio a fin.

La historia se centra en la familia Platt, quienes llevan una vida aparentemente tranquila en un suburbio estadounidense de los años 80 donde detrás de esa imagen de normalidad, se esconde un hogar marcado por problemas matrimoniales y frustraciones personales pero cuando un misterioso fenómeno cósmico provoca que su vecindario sea arrancado de su lugar y trasladado a un entorno completamente desconocido, los Platt descubren que han terminado en un mundo prehistórico habitado por dinosaurios y debido a ello, deberán sobrevivir para salir con vida de una realidad que ha dejado de tener sentido.

Sinceramente El Final de la Calle Oak, es de esas películas que encuentran su mayor virtud en atreverse a salirse del camino cuando todo parece invitarla a seguir una ruta conocida ya que hay algo especialmente llamativo en la manera en que toma la aparente calma de un entorno cotidiano y la hace estallar en una aventura donde lo imposible comienza a ocupar el lugar de lo normal, quizá no siempre consigue exprimir todo el potencial de las ideas que pone sobre la mesa pero su imaginación, termina jugando a su favor porque detrás sus irregularidades, lleva su historia hacia terrenos menos previsibles.

El guion es responsable tanto de sus mayores aciertos como de sus tropiezos más evidentes, por un lado construye una premisa con suficiente imaginación para mantener viva la curiosidad y encontrar situaciones capaces de sorprender cuando menos se espera pero por otro, deja varios huecos argumentales que impiden que todo encaje con la precisión que la historia necesitaba ya que hay preguntas que se sienten más abandonadas que deliberadamente misteriosas y algunos acontecimientos habrían ganado fuerza con una construcción más sólida o con un mayor desarrollo de las ideas que introduce.

Esa misma irregularidad se percibe en sus personajes porque la película les entrega conflictos interesantes y suficientes elementos para construir relaciones más complejas pero no siempre les concede el tiempo necesario para convertirlos en algo memorable, de hecho, algunos de sus arcos emocionales prometen una profundidad que finalmente se queda a medio camino, haciendo que el desarrollo de los protagonistas resulte correcto, aunque lejos de alcanzar todo el potencial que tenía sobre el papel, dejando la sensación de que sus decisiones y conflictos podrían haber sido mejor explorados.

Pero aun así, El Final De La Calle Oak sabe cómo convertir el desorden en diversión ya que cuando deja de intentar explicar cada rincón de su extraño universo y se entrega por completo a la aventura, es donde realmente cobra vida porque ahí, aparecen el misterio, el peligro, el caos y esa constante sensación de incertidumbre que mantiene la historia avanzando, recuperando el placer de no saber exactamente qué locura aparecerá después ya que el filme entiende que su premisa funciona mejor cuando abraza su propia extravagancia y permite que lo imposible se convierta en parte natural del espectáculo.

Además, el homenaje al cine de los años 80 es uno de los mayores encantos de la película porque recupera esa manera tan especial de contar aventuras en las que lo cotidiano podía convertirse, de un momento a otro, en algo extraordinario, haciendo que El Final De La Calle Oak tome un lugar tan familiar como una calle de barrio para transformarla en un escenario completamente inesperado donde lo imposible comienza a formar parte de la vida diaria sin perder su capacidad de sorprender, logrando que esa mezcla de aventura, asombro y diversión le da a la cinta una energía sólida para disfrutar del viaje.

Sin olvidar que las secuencias de acción consiguen convertir un entorno cotidiano, en un auténtico campo de supervivencia y aprovechan muy bien la presencia de los dinosaurios para generar momentos de tensión, caos y espectáculo, un apartado visual que sabe explotar el contraste entre la tranquilidad de Oak Street y la inmensidad de un mundo prehistórico, mientras que el soundtrack refuerza esa sensación de aventura clásica y aporta una buena dosis de emoción a los momentos más importantes, en donde el reparto liderado por Anne Hathaway y Ewan McCregor, hace un muy buen trabajo actoral.

En definitiva, El Final De La Calle Oak es una pequeña anomalía dentro del cine comercial que puede tropezar con su propia trama pero que jamás pierde el gusto por contarla a lo grande porque entiende que a veces, el verdadero encanto de una película está en la capacidad de convertir una idea imposible en una aventura capaz de despertar la imaginación, logrando que su espíritu aventurero, esencia ochentera y sobre todo, la originalidad de su propuesta, transforme una calle cualquiera, en el escenario de algo imposible, haciendo que la imaginación valga más que la perfección.


 

 

Calificación: 8/10 

Comentarios