Hechizo De Amor: La Magia Continua - Las Owens vuelven a conjurar una historia llena de magia, humor y nostalgia aunque no sea perfecta

¿Puede una película recuperar la magia de hace casi tres décadas sin quedarse atrapada únicamente en la nostalgia? Pues Hechizo De Amor: La Magia Continua lo intenta con una propuesta que pese a estar muy lejos de ser perfecta, consigue encontrar el equilibrio suficiente entre el encanto de la entrega anterior y una historia capaz de sostenerse por sí misma porque el regreso de Sandra Bullock y Nicole Kidman como Sally y Gillian Owens, es su mayor carta bajo la manga pero la cinta también encuentra buenos momentos gracias a su comedia, su corazón y un guion que presenta una historia más coherente.

La historia se centra nuevamente en Sally (Sandra Bullock) y Gillian Owens (Nicole Kidman), quienes ahora deberán enfrentarse a una nueva amenaza cuando la siguiente generación de las Owens, comienza a descubrir que los secretos de su linaje todavía están muy lejos de haber quedado atrás, por lo que mientras ellas intentan proteger a sus seres queridos y encontrar una manera de romper con un destino que parece condenado a repetirse, una serie de eventos relacionados con la magia familiar, las llevará a descubrir que algunas maldiciones pueden ser mucho más peligrosas y difíciles de detener.

Sinceramente Hechizo De Amor: La Magia Continua sabe qué clase de película quiere ser y afortunadamente, no intenta reinventar aquello que hizo especial a la original ya que su mayor fortaleza está en recuperar esa combinación de fantasía, comedia, romance y drama familiar que convirtió a la primera entrega en una película tan querida pero ahora, desde una perspectiva marcada por el paso del tiempo y aunque parte importante de su encanto proviene de la nostalgia, la obra consigue que ese regreso resulte genuinamente agradable.

Gran parte de ello se debe a Sandra Bullock y Nicole Kidman porque la química entre ambas continúa siendo extraordinaria y basta con tenerlas juntas en pantalla para que la película adquiera una personalidad que difícilmente podría conseguir por sí sola, en esta secuela Sally y Gillian conservan esa dinámica de hermanas completamente diferentes pero inseparables ya que sus miradas, discusiones, bromas y momentos de complicidad siguen siendo de lo más entretenido en este universo mágico

Además, la comedia también juega a su favor porque el largometraje sabe cuándo tomarse en serio su historia y cuándo simplemente dejar que sus personajes se diviertan con lo absurdo de las situaciones en las que terminan involucrados, no todos los chistes funcionan de la misma manera pero hay suficiente ligereza para evitar que la película se convierta en una aventura de fantasía excesivamente solemne, logrando que esa combinación entre lo mágico y lo cotidiano, continúe siendo parte importante de su identidad.

Posteriormente, el guion aunque tiene tropiezos evidentes, resulta ser más coherente y mejor estructurado de lo que podría sugerir una premisa que fácilmente habría terminado convertida en una simple repetición de la primera película, la verdad es que esta secuela consigue ampliar el universo de las Owens, introducir a una nueva generación y conectar sus conflictos con aquello que ocurrió anteriormente sin perder de vista el corazón de la historia, lo cual se agradece bastante.

Sin embargo, el escrito tampoco consigue mantener ese equilibrio durante todo el recorrido ya que hay elementos que parecen introducidos con más entusiasmo que desarrollo y algunos conflictos podrían haberse trabajado mucho mejor, a medida que el filme avanza, el problema se vuelve particularmente evidente durante el tercer acto porque la película empieza a mostrar con demasiada claridad hacia dónde se dirige, haciendo que el desenlace sea algo predecible y pierda parte de la frescura que había conseguido construir durante buena parte de su desarrollo.

A eso se suma un villano bastante olvidable, probablemente uno de los puntos más débiles de la propuesta porque pese a que este cumple su función dentro de la historia, carece de la presencia necesaria para convertirse en una amenaza realmente memorable, sin olvidar que a película parece mucho más interesada en las relaciones entre las Owens y en su propia mitología familiar que en construir un antagonista capaz de rivalizar con ellas y eso, provoca que el conflicto principal pierda un poco de fuerza.

En definitiva, Hechizo De Amor: La Magia Continua entiende que regresar a un universo tan querido no consiste en intentar recuperar exactamente lo que se perdió, sino en descubrir qué puede hacerse con todo lo que ha cambiado desde entonces ya que encuentra una identidad propia entre el humor, el drama familiar y una aventura que sabe avanzar sin renegar de sus raíces, quizás no sea la continuación definitiva que este universo podría haber tenido pero sí una que consigue algo mucho más sencillo y al mismo tiempo mucho más difícil cerrar el círculo sin apagar la luz. 


 

 

Calificación: 7.5/10 

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