Pure Ecstasy: Un poderoso retrato de Beartooth acerca de identidad, dolor y libertad tras varios años de luchar contra uno mismo

Pure Ecstasy es el sexto álbum de estudio de Beartooth que logra encontrar una nueva manera de contar su historia porque después de años construyendo su identidad alrededor de la angustia, la ansiedad, la autodestrucción, la frustración y todos aquellos demonios personales que Caleb Shomo convirtió en canciones, esta nueva producción representa un cambio especialmente significativo porque sin abandonar la intensidad que siempre ha caracterizado a la banda, decide mirar hacia la aceptación, la libertad, el amor propio y la posibilidad de finalmente sentirse cómodo con quien se es.

Lo interesante de este disco es que no intenta borrar todo lo que Beartooth ha sido hasta ahora, ya que toma varios de los elementos que definieron sus trabajos anteriores y los lleva hacia una dirección más amplia, más melódica y en determinados momentos, más accesible ya que las guitarras continúan teniendo peso, las voces de Shomo todavía pueden sonar desgarradoras y la energía del rock sigue presente pero ahora, conviviendo con sintetizadores, arreglos más pulidos, melodías mucho más grandes y una sensibilidad que permite que algunas canciones respiren de una manera distinta.

Gracias a esa evolución sonora, es lo que hace que el álbum resulte tan interesante porque aquí, no busca demostrar que Beartooth puede sonar diferente simplemente por hacerlo, sino que utiliza esos nuevos recursos para acompañar el cambio emocional que atraviesa su historia, además, el contraste entre la agresividad característica de la banda y los momentos más vulnerables funciona especialmente bien porque representa las dos caras de una misma transformación, en donde todavía existe dolor, miedo e incertidumbre pero también la intención de salir de ese lugar. 

En ese sentido, la canción que da nombre al disco funciona como una declaración de intenciones, “Pure Ecstasy” habla de los extremos emocionales que han acompañado a Caleb Shomo durante buena parte de su vida pero decide poner el foco en una sensación que durante mucho tiempo parecía difícil de alcanzar, ósea, la felicidad porque después de tantos años en los que la música de Beartooth estuvo marcada por sentimientos mucho más oscuros, resulta significativo que un álbum tan personal decida llevar un título asociado con una emoción tan intensa y positiva.

Después, “Eyes Closed”, uno de los grandes momentos del álbum, concentra buena parte de esa sensación de incertidumbre ya que en esta rola, existe una vulnerabilidad diferente a la que Beartooth había mostrado anteriormente, como si la canción capturara ese instante en el que una persona decide dar un salto sin saber exactamente qué encontrará al otro lado, haciendo que la fuerza del track, este en su sonido y en esa sensación de estar dejando atrás una versión anterior de uno mismo para descubrir qué existe después, siendo una de las piezas que mejor representa el espíritu que atraviesa el disco.

Luego, “Bullshit” recupera una actitud mucho más frontal y agresiva, demostrando que el nuevo rumbo de Beartooth no significa que la banda haya perdido los dientes, sino que la canción, conserva esa energía directa que siempre ha funcionado tan bien dentro de su propuesta y sirve como recordatorio de que la evolución de Pure Ecstasy no consiste en suavizar al grupo, también en darle más herramientas para expresarse, logrando que esa combinación entre canciones contundentes y otras mucho más introspectivas, termine generando un equilibrio bastante efectivo.

Una vez escuchado un poco sobre la pesadez del disco, se reproduce “Beautiful Again”, una balada que continúa explorando la posibilidad de reconstruirse después de haber pasado demasiado tiempo sintiéndose roto, el cual es una idea que podría parecer sencilla pero dentro del contexto del álbum, adquiere mucho más peso porque conecta con la posibilidad de volver a sentirse bien después de años de cargar con inseguridades y conflictos internos, sin olvidar que a medida que vas escuchándola, te das cuenta que es un rola melancólica, emotiva y personal

Después volvemos a lo pesado con “Stadiums”, una canción que pese a tener una progresión musical un poco abstracta con la cual quizás no quedes enganchado una vez que la oigas, tiene un propósito, el cual es apostar por una energía mucho más expansiva y ambiciosa para buscar una sensación de canción diseñada para ser cantada por miles de personas y pese a que de manera insistente, puede sentirse como uno de los momentos más arriesgados del disco, también demuestra que la banda está dispuesta a ampliar las dimensiones de su sonido.

Pero cuando pasamos a “Free”, el sencillo que dio inicio a la sexta era del grupo y de las canciones más importantes de todo Pure Ecstasy, no solamente funciona musicalmente como uno de sus momentos más fuertes, sino que representa de manera muy clara la necesidad de romper con todo aquello que durante años, mantuvo a Shomo atrapado, la palabra libertad adquiere aquí un significado mucho más profundo que simplemente liberarse de una situación difícil porque representa la decisión de dejar de esconderse, de dejar de vivir bajo algunas expectativas y comenzar a aceptar tu identidad.

Posteriormente, “Sorry” profundiza todavía más en esa idea al enfrentarse con las expectativas, la culpa y todo aquello que puede hacer que una persona sienta que tiene que disculparse por ser quien realmente es, mientras que “Lose You To Find Me” y “You”, continúan explorando ese proceso desde perspectivas diferentes, aunque “For Me By Me” lleva todavía más lejos la idea del amor propio pero cuando llega la última rola del álbum llamada “I Made It”, se convierte en la esperanza de llegar finalmente a ese lugar en el que todo aquello que parecía imposible, comienza a sentirse real, siendo un track emocional.

Al final, el álbum funciona como una especie de ventana hacia una etapa de la vida de Caleb Shomo, en donde tuvo que enfrentarse con aspectos de sí mismo que durante mucho tiempo permanecieron ocultos ya que su proceso de salir del clóset y reconocerse públicamente como un hombre gay, le da un contexto todavía más profundo a muchas de las canciones pero sería un error reducir todo el disco únicamente a ese acontecimiento porque Pure Ecstasy habla de identidad pero también de miedo, aceptación, expectativas, libertad, reconstrucción y de dejar de vivir bajo una versión que ya no te representa

En definitiva, Pure Ecstasy es Beartooth mirando hacia atrás para reconocer todo lo que Caleb Shomo tuvo que atravesar pero también mirando hacia adelante con la determinación de no volver a esconderse, siendo un disco sobre dejar atrás la culpa, aceptar la propia identidad y entender que después de tantos años hablando del dolor también existe espacio para hablar de felicidad, su sonido puede ser más amplio, sus canciones pueden ser más melódicas y su mensaje puede sentirse más luminoso, pero debajo de todo eso sigue estando la misma honestidad que convirtió a Beartooth en una banda tan especial.

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