Impacto Mortal: Un desastre aéreo que termina naufragando por culpa de su propio guion

Impacto Mortal es una de esas películas que parecen tener todos los ingredientes para convertirse en un thriller de supervivencia inolvidable pero que conforme su historia avanza, comienzas a darte cuenta de que va perdiendo tanta fuerza hasta quedarse en un entretenimiento meramente palomero que ofrece algunos momentos emocionantes pero que nunca encuentra la solidez narrativa necesaria para transformar su enorme potencial en una película que realmente recuerdes.

La historia se centra en un vuelo comercial que viaja de Los Ángeles a Shanghái, en donde de manera drástica, cambia su destino debido a que un incendio obliga a la tripulación a realizar un aterrizaje de emergencia en pleno Océano Pacífico y aunque el impacto no acaba inmediatamente con los pasajeros, el verdadero peligro comienza cuando al estar en medio del mar, atraen a numerosos tiburones, dejando a los sobrevivientes atrapados en un océano lleno de depredadores, en el que deberán de salir con vida antes de que sea tarde.

La mayor virtud que tiene Impacto Mortal vendría siendo la secuencia del accidente aéreo, la cual está ejecutada con una intensidad admirable al transmitir caos, desesperación y una auténtica sensación de peligro, logrando que te mantengas al borde del asiento mientras observas cómo un vuelo comercial se convierte en una tragedia en cuestión de minutos, volviéndose como el momento más espectacular, impactante y mejor construido de toda la cinta con vista a que estas a punto de presenciar un thriller memorable.

Sin embargo, una vez que el avión cae al océano, la historia comienza a perder fuerza de una manera progresiva ya que a medida que avanza, el desarrollo se vuelve demasiado convencional, provocando que la cinta se quede sin ideas para explotar una premisa que tenía un potencial enorme, es más en lugar de construir una supervivencia más angustiante o aprovechar el escenario del avión semihundido para crear situaciones ingeniosas, la narrativa opta por utilizar una fórmula llenísima de clichés que no genera nada.

Gran parte de ese problema recae en un guion caótico ya que es incapaz de darle coherencia al conflicto o de mantener una progresión narrativa sólida porque muchas decisiones de los personajes resultan difíciles de justificar, varios acontecimientos parecen existir únicamente para prolongar artificialmente la historia y el desarrollo avanza mediante coincidencias y situaciones forzadas que terminan debilitando la credibilidad del relato, haciendo que el libreto apueste por recursos fáciles y giros previsibles que hunden la cinta.

A esto se suma que los personajes carecen del desarrollo necesario para generar un verdadero vínculo emocional, aunque la película intenta construir pequeños conflictos entre los sobrevivientes, la mayoría apenas se exploran y terminan sintiéndose superficiales, haciendo que muchas de las escenas dramáticas pierdan parte de su impacto, además, la supervivencia debería sentirse desesperada y emocionalmente intensa pero el escrito rara vez consigue que exista una conexión real con quienes luchan por mantenerse con vida.

Afortunadamente, las actuaciones consiguen sostener buena parte de la película porque el reparto cumple con solvencia y aporta la seriedad necesaria para que varias escenas funcionen mejor de lo que realmente permite el libreto, Aaron Eckhart ofrece una actuación convincente como el hombre obligado a mantener la calma en medio del desastre, mientras que Ben Kingsley aporta presencia y experiencia en cada una de sus apariciones, aunque el material que reciben no siempre juega a su favor.

Visualmente también existen momentos bien resueltos debido a que la sensación de encierro dentro del avión inundado y algunas secuencias bajo el agua, consiguen transmitir claustrofobia y mantener una tensión aceptable pero incluso esos aciertos terminan siendo insuficientes para compensar una narrativa que nunca encuentra una dirección clara y que desaprovecha casi todas las posibilidades que ofrecía su premisa, logrando que el filme sea completamente palomero y de esos que quizás verías en un fin de semana.

En definitiva, Impacto Mortal es palomera, entretiene durante su duración, ofrece algunos momentos de adrenalina y cumple como una opción para desconectarse durante un par de horas pero difícilmente logra convertirse en una experiencia que permanezca en tu memoria ya que más allá de la espectacular secuencia del choque del avión y el sólido trabajo del reparto, es una película que termina naufragando por culpa de un guion desordenado, decisiones narrativas cuestionables y una ejecución incapaz de aprovechar su potencial.


 

 

Calificación: 5/10 

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