Código Venganza: Jason Statham haciendo lo que mejor sabe hacer y demostrando que la fórmula todavía funciona

Código Venganza, el nuevo thriller de acción que nos trae de vuelta a una de las estrellas de acción más importantes del momento llamado Jason Statham, representa una mejoría evidente en comparación a su último filme llamado El Guardián: Último Refugio porque pese a que es cumplidora, Statham se vuelve a encontrar con un terreno que conoce perfectamente y que pese a seguir interpretando al mismo personaje, sigue teniendo esa presencia que hace que cualquier cinta de acción suya parta con cierta ventaja.

La historia se centra en Cole Reed (Jason Statham), un antiguo miembro de las fuerzas especiales convertido en guardaespaldas cuya vida cambia cuando su jefe multimillonario es asesinado frente a él y además, termina siendo señalado como responsable del crimen, en donde obligado a escapar y decidido a descubrir quién está detrás de la conspiración, Reed terminara siguiendo el rastro hasta un enorme barco de carga donde tendrá que enfrentarse a una peligrosa organización criminal mientras intenta limpiar su nombre.

Código Venganza es una película buena, entretenida y cumplidora porque su mayor virtud, consiste en ser una cinta de acción protagonizada por Jason Statham como un héroe prácticamente indestructible, villanos que deben ser derrotados y una buena cantidad de golpes, persecuciones, disparos y enfrentamientos cuerpo a cuerpo, en donde la cinta conoce perfectamente sus limitaciones y en lugar de intentar esconderlas, apuesta por ofrecer un entretenimiento sencillo, directo y accesible.

De hecho, resulta considerablemente más efectiva que Shelter porque aquí, la propuesta se siente mucho más apropiada para Statham y aquello que tu esperas encontrar en una producción de estas características ya que el escenario marítimo le permite aprovechar mejor su físico, mientras que los espacios reducidos del barco sirven para construir enfrentamientos bastante entretenidos y con una sensación de peligro constante, logrando que la acción tenga suficiente energía para sostener buena parte del metraje.

Pero el gran problema que el filme tiene y que normalmente suele suceder en varias películas de Jason Statham, es el guion ya que pese a tener el material suficiente para construir un thriller interesante con secretos, traiciones, personajes ambiguos y giros capaces de mantenerte intentar descubrir qué está sucediendo, termina siendo un escrito muy convencional, predecible y que prioriza el avance de la acción por encima de la construcción de una intriga realmente memorable.

Esto provoca que la cinta sea mucho más disfrutable por lo que ocurre que por la manera en que está escrita ya que sabe colocar a Cole Reed en situaciones complicadas y consigue que resulte entretenido el verlo encontrar la manera de salir de ellas pero la historia pocas veces genera una verdadera sensación de sorpresa porque algunos giros pueden anticiparse con cierta facilidad, determinados personajes secundarios están para cumplir cierta función y la conspiración termina siendo solo un recurso para conectar la acción.

Aun así, Jason Statham se ha convertido en un sello de garantía porque cuando su nombre aparece en el poster, existe una expectativa muy concreta de que habrá peleas, persecuciones, enemigos que parecen no terminar nunca en donde tarde o temprano, el protagonista terminará enfrentándose a todos ellos con una tranquilidad casi absurda, puede que la historia cambie, que el escenario sea diferente o que la amenaza tenga otra dimensión pero sabemos que un filme de él, será muy entretenido y a veces con eso basta.

Por otro lado, las secuencias de acción cumplen bastante bien con su propósito gracias a que las peleas cuerpo a cuerpo son uno de sus puntos más fuertes, especialmente porque aprovechan el entorno industrial del barco y permiten que Statham vuelva a demostrarnos por qué continúa siendo uno de los rostros más reconocibles del género, además, la película tampoco necesita llenar cada minuto de explosiones para mantener el interés ya que en varias ocasiones funciona mejor cuando deja que el combate sea más físico y directo.

En definitiva, Código Venganza es una producción que recupera buena parte de la diversión que se espera de una cinta de Jason Statham porque sabe aprovechar al máximo la presencia de su protagonista, ofrecer secuencias de acción bastante entretenidas y construir una aventura sencilla que aunque no resulta sorprendente, consigue mantener tu interés hasta el final ya que nos demuestra que mientras el continúe encontrando historias que sepan explotar su carisma y habilidades como héroe de acción, todavía existe una fórmula capaz de funcionar.


 

 

Calificación: 8/10 

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