HOOMAN AFTER ALL: Una locura musical que nos demuestra por qué SiM merece mucho más que un opening de anime

HOOMAN AFTER ALL es una celebración de todo lo que hace que SiM sea SiM ya que es un álbum 100% de rock que toma el reggae, el punk, el metal, el ska, el nu metal, el hip hop y ese particular sentido del caos que siempre ha acompañado a la banda, para convertirlos en un trabajo tan energético como divertido porque después del enorme impacto internacional que supuso “The Rumbling” y de que una enorme cantidad de fans del anime descubrieran su nombre gracias a Shingeki no Kyojin, este nuevo material llega en un momento perfecto para demostrar el potencial que tienen como banda.

Lo mejor de HOOMAN AFTER ALL es que SiM toma géneros que sobre el papel, podrían parecer completamente opuestos y los convierte en piezas que encajan con una naturalidad sorprendente, un riff demoledor puede abrirle paso al reggae, un estribillo tremendamente adictivo puede desembocar en un breakdown y cuando parece que la canción ya encontró su camino, el ska o el punk aparecen para darle un nuevo giro, en donde lo realmente destacable es que toda esta mezcla nunca termina sintiéndose como un experimento armado a la fuerza, sino como una extensión natural de la identidad de SiM.

Además, este podría ser uno de esos álbumes capaces de convertir a un fan del anime en un verdadero fan de SiM porque quienes llegaron con “The Rumbling”, probablemente ya saben que la banda puede sonar enorme pero HOOMAN AFTER ALL permite descubrir todo lo que existe detrás de aquella canción ya que aquí, están el reggae y el punk que forman parte de sus raíces, el metal que alimenta sus momentos más agresivos, el ska que aparece cuando menos se espera, el hip hop, las melodías pegadizas, el humor y esa actitud que hace que SiM sea reconocible prácticamente desde los primeros segundos.

Desde “FiVE TiMES DEAD (by my wallet)”, SiM da a entender que esto no pretende ser una escucha tranquila porque el comienzo golpea con fuerza y establece ese espíritu descarado que recorrerá prácticamente todo el álbum, después aparece “BLiNDEYES” junto a Yukina de HANABIE, la cual es una colaboración que funciona como uno de esos encuentros que parecen hechos para suceder ya que la energía de ambas bandas encaja de maravilla y convierte el tema en uno de los momentos más explosivos del disco, a tal grado de volverse adictivo.

Después, “DALALA” demuestra que SiM saber construir canciones pesadas que al mismo tiempo, poseen una melodía capaz de quedarse dando vueltas en la cabeza durante horas y el hecho de que la rola haya llegado al anime con TANK CHAIR, solamente refuerza esa conexión que la banda ha conseguido construir con una nueva generación de oyentes, luego, “HOLD MY BEER” mantiene esa actitud de fiesta descontrolada y vuelve a poner sobre la mesa el lado más punk de la agrupación, mientras que “Karen's Son” se mueve hacia un terreno más cercano al pop punk y al rock alternativo de los dosmiles.

Y entonces, llega uno de los grandes momentos de HOOMAN AFTER ALL con “The Sniffing Cats Ska” junto a HEY-SMITH porque sí, SiM decidió hacer una canción de ska sobre gatos y contra todo pronóstico, es exactamente el tipo de locura que necesitaba este álbum ya que los metales, el ritmo y la energía punk, hacen que el tema sea imposible de tomar demasiado en serio pero también imposible de ignorar, siendo una muestra perfecta del espíritu que recorre el disco para demostrarnos que la banda sabe cuándo ponerse agresiva y cuando puede divertirse sin dejar de sonar contundente.

Llegando a la canción que da nombre al álbum, “HOOMAN AFTER ALL”, esta termina de encapsular esa filosofía porque el concepto felino, el humor y la actitud irreverente no son simples adornos alrededor de la música, sino parte de una identidad que permite que el disco tenga personalidad incluso cuando está saltando constantemente entre géneros y justamente ahí, está uno de sus mayores encantos porque el album  no busca convertirse en una experiencia solemne ni en una demostración de virtuosismo, quiere ser un álbum que haga mover la cabeza y que provoque ganas de romper todo en un concierto.

La segunda mitad tampoco se queda atrás, “GHOST iN TOKYO” introduce una atmósfera más oscura y envolvente, demostrando que el grupo todavía sabe construir momentos en los que la agresividad se complementa con una sensación más inquietante, después aparece “ZiON” con Masato Hayakawa de Coldrain, quien termina de darle al tema una potencia considerable gracias a que se siente como una colisión entre dos bandas que llevan años representando diferentes caras de la escena japonesa, en donde “BLACK SUBMARiNE” continúa explorando las influencias del rap rock y el nu metal.

Una vez que llegamos al tercer acto del disco, se reproduce “FREEZE ME UP”, una de las mejores canciones de la banda que próximamente será un clásico del rock japonés gracias a que vuelve a conectar directamente a SiM con el mundo del anime por BLACK TORCH, en la que sus guitarras contundentes, su ritmo explosivo y ese equilibrio entre agresividad y melodía, hacen que la canción funcione como una declaración de que la banda ha encontrado la manera de convertir esa conexión con el mundo de la animación, en una plataforma para seguir expandiendo su propio universo musical.

Finalmente, “Sailing On” pone punto final al recorrido con una sensación apropiada para el momento que atraviesa la banda porque después de todo el ruido, los riffs, los cambios de ritmo, las colaboraciones y hasta los gatos, queda la impresión de que SiM simplemente sigue avanzando y quizá, esa sea la mejor manera de interpretar este álbum, no como una mirada nostálgica hacia lo que la banda fue, sino como una celebración de todo lo que ha acumulado durante su trayectoria y que ahora puede utilizar para seguir navegando hacia adelante con la misma energía y actitud que los ha acompañado desde el principio

En definitiva, HOOMAN AFTER ALL es energético cuando tiene que serlo, pesado cuando la canción lo exige, divertido cuando menos se espera y tremendamente fiel a la identidad de una banda que nunca ha tenido miedo de mezclarlo absolutamente todo dentro de una misma licuadora musical, a lo mejor todavía es demasiado pronto para colocarlo por encima de sus trabajos más emblemáticos o llamarlo una obra maestra pero sí resulta imposible negar que funciona como una celebración disfrutable de su trayectoria y como una excelente muestra de todo lo que todavía tienen por ofrecer. 

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